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El estilo de tu cuenta de Instagram

Confidencias de una blogger (VIII): el estilo de tu cuenta de Instagram

Instagram nos vuelve locos. Literalmente. Me gusta mucho esa red social de fotografía (de fotografía, insisto), pero no estoy dispuesta a permitir que cambie mi manera de ser y de percibir el mundo. 

Hablábamos hace unos cuantos meses “De Instagram y otras obsesiones“. ¿Recuerdas el post? Hoy no quiero comentar sobre lo mismo, porque muchas personas contaron su opinión y creo que el tema quedó listo para sentencia. ¿O no? Yo creo que, aunque lo tenemos claro, muchos no actuamos en consecuencia. Yo sigo intentándolo, aunque alguna vez me sorprendo procrastinando en Instagram de manera muy tonta. Cada vez, menos y, eso sí, al golpito, como decimos en mi tierra.

Hoy quiero conversar sobre el estilo o diseño de tu muro de fotografías, especialmente si eres un emprendedor o pequeño empresario, porque escucho mucho algo con lo que no estoy de acuerdo o, al menos, no completamente. Parece ser que algunas personas, diseñadores y profesionales (o no tanto) del marketing, están intentando fijar como norma que un muro “bonito” y “profesional” debe ser “homogéneo” y “minimalista”. Y yo me pregunto: ¿quiénes han erigido a esas personas en vigilantes del buen gusto o de la profesionalidad? Yo, desde luego, no.

Antes de seguir, permíteme aclarar un par de aspecto para no confundirte. En este post, hablo como blogger y como usuaria de Instagram, pero también como profesional de la redacción y de la fotografía. Para mí es imposible separar las dos facetas y, en este caso concreto, creo que mi experiencia desde ambas visiones puede ser enriquecedora. Recuerda que en “Confidencias de una blogger”, escribo siempre desde el corazón, pero nunca dejo atrás la cabeza.

Muro minimalista frente a muro con personalidad

¿Por qué el minimalismo es bello y todo lo que no sea blanco, escaso y seleccionado de algunos bancos de fotos libres, parece que es feo, desordenado o poco profesional? Esta consideración lleva unos años queriendo imponerse, aunque, la verdad, por lo que observo, está perdiendo batalla tras batalla. Por algo será, digo yo.

En mi opinión, si tú eres una persona con gustos estéticos minimalistas, exprésate de ese modo, pero, si no lo eres… ¡Exprésate como te nazca de dentro! Yo no soy una persona de gustos minimalistas. Au contraire… A medida que he ido cumpliendo años, he ido valorando muchos aspectos de la estética barroca, especialmente en lo que a colores concierne. Mi casa no es toda blanquita, metalizada en plata y con cristal. Ni mi cuenta de Instagram, tampoco.

Soy una persona de gustos muy eclécticos. Adoro la mezcla de lo contemporáneo con lo vintage, no puedo vivir sin colores a mi alrededor y me encanta reflejar mi personalidad en todo lo que me rodea. Entonces, ¿qué hago para tener un muro de Instagram “bonito” y “profesional” según estos gurús del diseño y el marketing? ¿Me olvido de quién soy para dejar que ellos me digan quién debo parecer o los mando a por viento fresco y construyo un muro que les diga la verdad sobre mí y mi trabajo a mis clientes y visitantes? ¿Ustedes qué creen?

Para mí, la cuestión no es “minimalismo frente a personalidad”, sino “artificio frente a personalidad” e incluso “falsedad frente a honestidad” y yo me quedo siempre con las segundas. Cada usuario debe decidir si quiere ser como todos los demás o mostrar sus diferencias, si quiere enseñar un muro “bonito” o su trabajo verdadero. Personalidad y honestidad son palabras clave.

Cada usuario debe decidir si quiere ser como todos los demás o mostrar sus diferencias, si quiere enseñar un muro “bonito” o su trabajo verdadero. Personalidad y honestidad son palabras clave.

¿Por qué ese empeño de algunos diseñadores y gentes del marketing en insistir en que solo lo minimalista, blanco y homogéneo es profesional?

Tengo que aclarar que mi experiencia me dice que todos los diseñadores y profesionales del marketing no piensan igual sobre este particular, así que, ¿por qué estos gurús se empecinan en vendernos esa moto? Para mí la respuesta es clara: para que les contratemos, porque quieren convencernos de que son los únicos que pueden conducirnos por la buena senda.

Si nosotros, pobres diablos, con poco gusto y nada profesionales, terminamos asumiendo la premisa de esos gurús, llegaremos a la conclusión de que no somos capaces de edificar un muro de Instagram divino de la muerte, porque simplemente no sabemos. Entonces, seguiremos las miguitas de pan que ellos, grandes gurús de Instagram, han dejado y nos percataremos de que son la única solución a todos nuestros males. Los contrataremos, dejaremos que conviertan nuestros muros en clones de los cientos de miles de cuentas de pequeños negocios que hay por ahí y empezaremos a vender como churros. Piiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii… ¿De verdad nos vamos a creer esa trola?

Por un lado, déjame decirte que nadie va a vender por ti y nada que no sea tu producto o servicio, tu esfuerzo y tu ilusión van a conseguir que logres vivir de tu trabajo. Quien pretenda decirte otra cosa, te miente porque quiere algo de ti. En este sentido, si tú tienes claro que tu producto o servicio merece la pena, trabaja duro y contrata solo a profesionales que no te mientan. Todos debemos aprender a valorar la honestidad.

Si tú tienes claro que tu producto o servicio merece la pena, trabaja duro y contrata solo a profesionales que no te mientan. Todos debemos aprender a valorar la honestidad.

Por otro lado, mostrar lo que no eres y enseñar un producto que no se corresponde con la realidad, es solo una manera de engañar al cliente y posible comprador. Hacer eso es quitar los peldaños de tu propia escalera y caerás de ella, tardes más o menos. Desde mi punto de vista, solo un trabajo honesto en todos los sentidos llega a buen puerto y se mantiene en el candelero durante mucho tiempo. 

Entonces, mi cuenta de Instagram es perfecta porque está hecha a mi manera…

Ojo, tampoco es esto. Una cosa es que tu muro de Instagram deba reflejar tu propia personalidad y tu trabajo y otra es que la construyas con los pies. 

Instagram puede ser una plataforma muy buena y efectiva para mostrar nuestro trabajo, pero también sirve para descubrir a profesionales descuidados, poco formados y con muchos otros defectos que saltan a la vista rápidamente a través de las fotografías y textos compartidos en sus muros. 

Como regla general, creo que la mayoría de pequeños negocios deberían recurrir a la contratación seria y formal de profesionales de las redes sociales, del marketing, de la redacción, del diseño y de la fotografía para que sus cuentas tengan una adecuada armonía y cierta línea argumental o estética. Es evidente que hay algunos emprendedores que son capaces de gestionar ellos mismos varias de estas cosas de una forma medianamente digna, pero, me pregunto, ¿a qué precio? ¿Cuánto tiempo pierden en todo lo que no es su producto o servicio? ¿No les sería mucho más rentable aplicarse el famoso dicho, “zapatero a tus zapatos”? Es para reflexionar.

Como regla general, creo que la mayoría de pequeños negocios deberían recurrir a la contratación seria y formal de profesionales de las redes sociales, del marketing, de la redacción, del diseño y de la fotografía para que sus cuentas tengan una adecuada armonía y cierta línea argumental o estética.

En resumen, creo que cada persona o profesional tiene una forma de ser y su cuenta de Instagram (o de cualquier otra red social, incluso su propia tienda física, si la tiene) debería ser reflejo de su esencia, de su trabajo, de su tipo de negocio. Sin embargo, también debemos ser cuidadosos y pulcros con lo que mostramos en ella, para lo que, en muchos casos, sería positivo recurrir a los profesionales del sector, los cuales deberían entender cómo somos y a qué nos dedicamos antes de ponerse manos a la obra.

Si quieres leer el resto de confidencias de una blogger, aquí los tienes:

3 Comentarios
  • Patricia Blanco Budia
    Escrito a las 15:37h, 14 noviembre Responder

    Fantástico Laura!!! Me ha encantado el post. Sencillo y conciso, y con verdades como templos. Te doy toda la razón. Besitos guapa!!! Muchas gracias por este post que aunque no lo creas me ayuda y mucho. Besitos.

  • Juana Hellín Castaño
    Escrito a las 08:07h, 15 noviembre Responder

    Laura si yo te contará, no solo del muro de Instagram, mi lucha es diaria y de años luz, todo se confunde, las pautas del diseño las marcan unas serie de lumbreras del momento, yo que me dedico a esto tantos años he visto por mi trabajo un ir y venir de maravillosos, algunas veces de verdad, pero otras….dando lecciones de minimalismo forzado y a veces poniendo en duda un trabajo que llegó a buen puerto e incluso fue muy rentable que era el objetivo, siempre dentro del “diseño” aunque no fuese minimalista , pero bueno el tiempo me va dando la razón.
    También te digo lo que me pasa a mi, que un día publico en Instagram y me siento minimalista, otros cuqui y otros noña, así que nunca me ha gustado ser lo más a la fuerza o aparentando que soy las más minimalista de mundo mundial.
    Refleja en tu cuenta lo que eres y todo será más fácil, sino terminaras agotada, estoy de acuerdo contigo tanto, tanto, me han encantado tus confidencias. Un beso enorme

  • Palmira
    Escrito a las 14:44h, 15 noviembre Responder

    Estaba impaciente por leer una nueva confidencia ;o)
    Ya te lo he comentado en otras ocasiones: instagram no es mi modo de comunicarme pero te voy a contar lo que más me molesta: la falsedad minimalista que define en nada las personas. Hace unas semanas estaba en casa de una conocida, bloguera e instagramer de la infancia. Su casa no tiene nada de minimalista, ordenada o muebles de diseño nórdicos. Es barroca a más no poder con muebles de roble de su familia, juguetes por todas partes y con un desorden que ni te cuento… Estos detalles que s on parte desu personalidad me encantan al igual de como ella es. Pero cuando veo su feed, quien la contrata no la conoce porque no vive en blanco y grises. Ni tampoco es ordenada…
    Sinceridad y personalidad no son minimalistas, tienen que ser fieles a quienes somos porque sino es engaño. Y lo de contratar profesionales para estos temas… ni te imaginas la de veces que cuando lo digo me dicen que con un becario de 17 años tenemos el tema resuelto…
    Sigue como eres, sigamos como somos porque valemos mucho.
    Y todavía más!!!
    Besos guapa.
    Palmira

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