La inspiración
Esperaba sentada en la cafetería de siempre, en la pequeña mesita de la esquina por la que nadie tenía que pasar, salvo el joven camarero del pelo de pincho cuando me traía mi taza de té o de café. Llovía y me gustaba sentarme junto al gran ventanal con letras...
Regreso a casa y un panettone clásico paso a paso
Comenzaba a llover. Era una lluvia tenaz, una cortina de agua que impedía ver más allá de unos diez metros. —No veo nada. ¡Será posible! Si sigue lloviendo así, no llegaré nunca. Amalia frunció en entrecejo y sacudió la cabeza, apartándose parte del flequillo...
La ciudad
Camino por la calle. No se ve a nadie, solo seres que transitan. Miradas al suelo, brazos pegados al cuerpo, manos en los bolsillos o sujetando el bolso como si llevaran el alma dentro. Alguna vez debió haber vida, pero ahora no se ve. Los coches deambulan. Son...