Siete recomendaciones para hacer fotos en casa con luz natural

La luz natural es un recurso maravilloso para cualquier fotógrafo y quienes trabajamos con ella sabemos todo lo que nos aporta. Desde la delicada luz de la mañana tamizada por finos visillos hasta los rayitos de sol dorados iluminando algún lugar de nuestras casas. La luz natural puede ser protagonista de tus fotos si le permites presentarse y la sabes entender.

 

Personalmente, siento pasión por la luz natural en todas sus facetas, pero, especialmente por la que podemos apreciar durante los días nublados o en la playa al atardecer. También me fascinan las penumbras o el ambiente que propicia el sol dentro de un bosque. ¿Y qué decir de la luz grisácea de los días de lluvia?

 

Yo trabajo principalmente con luz natural y reconozco que acondiciono toda mi agenda para poder fotografiar usando la luz del sol como herramienta fundamental. La mayoría de las fotos que puedes ver en mi portfolio o en mis redes sociales están hechas sin usar otra clase de luz, tanto las de gastronomía, como los retratos. Sí, los retratos los hago generalmente con la luz del día, al aire libre o con la que entra por ventanas y puertas. De hecho, me entra la bajona cuando tengo que fotografiar en condiciones de luz artificial. Lo hago si tengo que hacerlo, pero se me cae más de una lagrimita.

 

Desde mi punto de vista, cualquier fotografía queda mucho más real cuando la luz natural ilumina la cosa o persona fotografiada. Pero, repito: es mi opinión. Si puedo fotografiar a mis clientes al aire libre, evito los estudios o lugares cerrados. Todo resulta mucho más natural con la preciosa luz de un día nubladito y, ¿quién no está guapísimo bañado por el sol doradito del atardecer? Lo mismo se aplica al fotografiar objetos y comida. De hecho, considero que la comida es mucho más apetecible si se emplea la luz natural al hacer la foto. 

Desde mi punto de vista, cualquier fotografía queda mucho más real cuando la luz natural ilumina la cosa o persona fotografiada. 

 

Mis siete recomendaciones para aprovechar al máximo la luz natural en tus fotos

1) Busca la luz natural como “fuente principal”. Localiza en tu local, en tu oficina, en tu taller o en tu casa, un lugar con una ventana o puerta por las que entre la luz del sol. Ojo, no los rayos del sol, sino la claridad. Deambula y haz pruebas. Quizás, por la mañana, tengas más luz en una habitación de tu casa y, por la tarde, en otra. Tenlo en cuenta. Cuando hayas encontrado el lugar idóneo durante el momento del día en que puedes hacer fotos, ese será tu sitio mágico.

 

2) Acondiciona tu sitio mágico cerca de la luz natural. No tiene por qué estar pegadito a una ventana o puerta. Basta con que esté cerca. Coloca una silla o mesa que te gusten, una caja incluso, habilita un rinconcito en el suelo, hazte con una bandeja grande y bonita… Cualquier modo es bueno, mientras construyas un pequeño espacio en el que hacer tus fotos. Si tienes la suerte de que puedes dejar fijo ese espacio, genial; si no, intenta que tu “chiringuito” portátil sea fácil de montar y desmontar. Mientras menos tiempo hayas de emplear para preparar tu escenario fotográfico, más fotos harás. Te lo digo por propia experiencia. Las dificultades son malas amigas del aprendizaje fotográfico.

 

3) Busca un fondo o trasera para tus fotos. Lo ideal es recurrir a alguna pared cercana a esa ventana o lugar con claridad. Intenta despejarla para que te sirva de fondo directo en tus fotos o para apoyar tableros, cartulinas, telas… ¡Todo lo que tu imaginación te inspire!

Si el lugar que has elegido para hacer tus fotos no tiene cerca una pared, emplea como fondo un tablero, una cartulina, una bandeja, algún mueble que te guste, un vinilo o alguna tela que te guste especialmente. Sujétalos apoyándolos contra una silla, por ejemplo. También puedes recurrir a pinzas, cinta adhesiva o de carrocero, etc.

 

4) Observa la direccionalidad de la luz natural. Cuando preparamos una escena para hacer una foto, es imprescindible fijarnos de dónde procede la luz, para pensar dónde van a estar las sombras, cómo van a ser de contrastadas y de largas, si se van a acentuar más los colores, etc.

La luz puede ser frontal, lateral (en distintos ángulos), cenital y de contraluz. Cada una tiene sus propias ventajas y desventajas y, mientras más las comprendes, más podrás usarla de manera eficaz en tus fotos. Puedes saber más pinchando aquí.

 

5) Tamiza la luz. Si por esa ventana o puerta cercana a tu rinconcito mágico entra la luz del sol con demasiada intensidad, usa un difusor para reducirla. ¿Que no tienes? Las cortinas tipo visillo son estupendas para dejar pasar la luz muy filtrada, así como papel cebolla, de calcar o cualquier tela traslúcida. Pégala a la ventana con cinta de carrocero o adhesiva de papel.

¿Qué se logra tamizando la luz? Que esta no sea demasiado dura y genere sombras muy contrastadas. Los colores serán mucho más suaves, casi de tonos pastel. Ideales para la fotografía de producto y la de gastronomía, pero también para los retratos.

 

6) Refleja y expande la luz por toda tu escena. Si necesitas que una escena fotográfica no tenga muchas sombras y quieres que refleje una atmósfera más luminosa y menos contrastada, usa reflectores. Si no quieres gastar en herramientas específicas para fotografía, utiliza cartulinas blancas, plateadas o doradas o, incluso, una pieza de porexpan o un cartón forrado en papel de aluminio. ¡Imaginación al poder!

Colocar los reflectores tiene sus secretos, pero con la práctica se comprende cómo hacerlo para “rellenar” con luz reflejada. Al uso de los reflectores lo llamamos “luz de relleno“.

 

7) Integra la atmósfera real del instante. Hay una cierta obsesión por aclarar excesivamente las imágenes para lograr vislumbrar incluso aquellos detalles que a vista normal son imperceptibles. Yo pienso que una parte de la belleza de los objetos y las personas se encuentra en la luz natural real del momento. En consecuencia, evita incrementar dicha luz buscando que se vea todo lo que sale en plano. Un retrato en penumbra debe resaltar justamente ese ambiente de poca luz, incluso sus sombras. No ilumines más de la cuenta, pues romperás la atmósfera que hace bella esa escena.

 

 

¿Y si no dispongo de luz natural? ¿No fotografío?

Siempre puedes hacer fotos ayudándote de la luz artificial, pero, te aviso: está prohibido usar el flash que traen incorporado las cámaras y los móviles. Siempre lo explico en mis talleres y cursos, porque me parece imprescindible que nos lo grabemos a fuego en el cerebro. Salvo casos extremos y en situaciones muy excepcionales, no uses ese flash. Nadie resulta favorecido si le da de lleno la luz potente e inerte del flash incorporado a la cámara. ¡Nadie, ni nada! ¿Me harás caso?

 

Si recurres a la luz artificial, tendrás que compensar la tonalidad que esta transmite variando los ajustes del balance de blancos de tu cámara o bien hacerlo cuando reveles/edites tus fotos.

 

En resumen, utiliza la luz natural como fuente principal siempre que te sea posible. Estúdiala. No temas enfrentarte a ella. Te dará muchas alegrías.

 

6 Comentarios

  1. Macarena Gómez Sánchez

    Gracias. Da gusto leerte, porque entiendes. Y en una profana como yo es muy importante entender qué se está leyendo. Buscar la luz ya me parece un poco más complicado.

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    • Laube Leal

      Macarena, buscar la luz natural no es difícil. Lo difícil es encontrarla cuando nos viene bien para fotografiar. Esta es la razón por la que siempre digo que una tiene que ser muy previsora, por ejemplo, si tiene un blog de cocina y necesita fotografiar sus platos. Mientras más nos aferremos a una estructura de “trabajo”, mucho más sencillo será. Sé que no es fácil si fotografías cuando vienes del trabajo, tarde, por eso planteo organizarse el tiempo libre o decidir emplear luz artificial. Está claro que tenemos que tomar decisiones y que mientras más las demoremos, más cansino se nos hará fotografiar.

      Me alegra que te hayas pasado a comentar.

      Un beso.

      Responder
  2. Juan Carlos

    Estupendas recomendaciones Laura. Ahora comprendo por qué consigues las fotografías tan bonitas .

    Feliz Navidad para vosotros .

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    • Laube Leal

      Muchas gracias, querido Juan Carlos. Es pura cuestión de práctica y de un deseo profundo de transmitir una idea o una historia a través de una foto. Y estudio, errores, cabezonería, más errores…

      Feliz 2020, chiquillo.

      Un beso.

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  3. Mavi Pons

    La fotografía se ha convertido en una pasión algo tardía en mi vida, así que sólo aspiro a disfrutar con cada foto, a traerme algo en la retina de mi ojo y en la tarjeta de mi cámara que haga que recuerde ese sitio, ese viaje, esa situación en concreto, aunque sólo sea una foto, que es “la foto”. Me gustan las fotos con la luz natural, no tengo flash y no creo necesitarlo, no soy una profesional y no vivo de la fotografía. Me ha gustado leer tu opinión al respecto.
    Voy a seguir leyendo tus consejos e intentar asimilarlos.
    Gracias por compartir tus conocimientos.

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    • Laube Leal

      ¿Sabes, Mavi? La fotografía es una de las aficiones tardías de muchas personas con inquietudes artísticas. De hecho, tengo amigos y conocidos que han convertido la fotografía en una de sus tareas diarias una vez se han jubilado. Me parece una afición realmente preciosa, que mantiene el cerebro activo y la capacidad de observar a pleno rendimiento. Por ello, te felicito. Tengo claro que la fotografía te aportará muchísimo.

      Para cualquier cosa que necesites saber o si necesitas un punto de vista profesional, pero muy pegado a la tierra, aquí me tienes.

      Gracias por interesarte por mis artículos. Es un placer poder servir de ayuda.

      Un beso.

      Responder

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