Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
Pan naan hecho en sartén, por Laube Leal

Pan naan en sartén

El naan es un pan plano típico de los países de Asia central y del sur (India, Pakistán, Uzbekistán, Afganistán, Irán e incluso China). Lleva muy poca levadura y se cuece normalmente en hornos de barro, pero también, como es mi caso, en sartén. El pan naan es blandito y ligero, estupendo para acompañar comidas como los curries indios o para rebañar un buen bol de hummus. También es ideal para hacer enrollados (wraps). ¿Sabes qué es lo mejor de estos panes? Se hacen en un santiamén.

Indispensables en india

En India y Pakistán es más común acompañar la comida con pan que con arroz, así que el pan, en general, es muy importante a la hora de comer. Si bien es verdad que en los hogares de esos países es más común preparar roti o paratha que naan, que se suele dejar para ocasiones un tanto más especiales, también es cierto que últimamente se ha extendido mucho su preparación, incluso fuera de sus fronteras.

Estos 6 panes se hacen en un periquete y se pueden congelar.

En horno o en la sartén. Tú eliges dónde cocerlos.

El pan naan se suele hacer en hornos de barro, por eso los parathas y los rotis son más comunes en los hogares de India. Sin embargo, te puedo asegurar que salen igual de ricos hechos en una sartén y así se preparan de manera más rápida en casa. ¿Te animas?.

PAN NAAN EN SARTÉN

INGREDIENTES (6 panes)

  • 375 g de harina panadera (si no tienes, usa la de fuerza)
  • 4 g de levadura seca
  • 250 ml de agua tibia
  • 2 cucharadas soperas de ghee (mantequilla clarificada) o de aceite vegetal
  • 1 cucharadita de sal marina gruesa

ELABORACIÓN

1º) Pon la harina en un bol amplio. Haz un hueco en el medio y añade ahí la levadura seca, el aceite y un poco de agua. Echa la sal en un lado de la harina, alejado del hueco central. Remueve los ingredientes del hueco hasta amalgamarlos. Poco a poco, ve arrastrando la harina hacia el hueco al tiempo que añades un poco más de agua; así hasta que consigas una bola de masa uniforme con el total de los ingredientes.

2º) Vuelca la bola de masa sobre una mesa enharinada y amasa durante unos 10 minutos para desarrollar el gluten. Debes conseguir una masa elástica, fina, un tanto húmeda, pero no pegajosa. Engrasa tus manos y redondea la bola, colocándola en un bol. Tapa el bol y deja que la masa fermente en un sitio cálido durante unos 75 minutos o hasta que doble su tamaño.

3º) Corta la bola en dos trozos y estos en tres más. Amasa cada bolita remetiendo varias veces sus bordes hacia el interior, de modo que crees cierta tensión en la masa. Ponlas en una superficie enharinada, con el pliegue hacia abajo, tápalas con un paño limpio y seco para que dupliquen su tamaño.

4º) Estira las bolitas de masa con un rodillo y déjalas con un grosor de 0,5 cm.

5º) Calienta una sartén y ve haciendo los panes. Cada pan necesitará unos 2,5 minutos por lado. Verás que se hincha, dejando hueco entre la cortecita y el interior blandito. Es normal. De hecho, es genial para rellenar, tipo pan pita.

6º) A medida que vas haciendo los panes, amontónalos y tápalos con un paño de algodón limpio y seco. Es donde mejor conservan su temperatura y textura.

La corteza puede separarse de la miguita blanda de su interior, como pasa en el pan pita (es más un nombre árabe y viene a ser una forma de naan). Puedes aprovechar para rellenarlo. ¡O no! Tú decides cómo te lo quieres comer.

A tener en cuenta

  • La receta para este pan naan clásico, aunque en sartén, es de «Mi primer libro de cocina india», de Amandip Uppal. Es un libro genial para los amantes de la cocina india. Además, las explicaciones de las recetas son muy sencillas. Si te gusta la sabrosa cocina de India, debes hacerte con una copia.
  • A veces, cuando hago naan, añado comino en polvo o en grano e incluso granos de mostaza, hinojo, etc. Las aromáticas en grano van muy bien con esta clase de pan.
  • No te comas el coco con las diferencias entre el naan (nombre en India, Pakistán…) y el pita (un nombre más usual en los países árabes). La verdad, no merece la pena, porque ambos son panes planos (el pita se hincha para poder rellenarlo). Simplemente hazlos más o menos gruesos a la hora de estirarlos con el rodillo para que tengan más o menos miga en el interior y cambia la sartén por el horno según tengas más o menos tiempo.
  • El pan naan es una gozada para colocarle encima carne, pescado o verduras y, luego, enrollarlo. Si te ha quedado hueco, aprovecha y rellénalo con una ensalada de col, por ejemplo.
  • Para mí es genial para comerlo con cremas o para acompañar un buen curry. Al igual que sucede con el pan pita, es estupendo para comer y rebañar un bol de hummus.
  • El naan se puede congelar sin problema.

De nuevo, como ves, una receta sana y de rechupete.

4 Comments
  • Marhya
    Posted at 14:33h, 22 julio Responder

    ¡Que bueno! Me guardo la receta, me encanta sobre todo para las cenas de verano ahora que le he dado vacaciones al horno. Pero para cualquier momento del año tiene que estar estupendo.
    Ya te contaré que no tardaré en hacerlo.
    Besos.

    • Laube Leal
      Posted at 09:41h, 11 agosto Responder

      Es muy fácil, María y, además, se congelan muy bien. Puedes hacer más de la cuenta y los tienes para la siguiente ocasión.
      Un besito y gracias por pasarte.

  • Juana Hellín Castaño
    Posted at 11:22h, 24 julio Responder

    Pues que ricura, lo voy a hacer, pones las cosas tan bonitas y tan bien que dan ganas de estar haciendo pan naan sin parar.
    Un beso mi querida laura.

    • Laube Leal
      Posted at 09:42h, 11 agosto Responder

      ¡Gracias, Juana! Todo lo que se pueda compartir es beneficio para todos.
      Un besote y gracias por comentar.

Post A Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.