Pastel de queso japonés, una tarta que se funde en la boca

 

Me chifla el queso en todas sus variantes y me encanta una buena tarta de queso, especialmente si se prepara en el horno. Las frías me gustan, pero no mato por ellas. Me parecen algo más sosas y con poco interés para mí. Me gusta lo que el calor del horno hace a la mezcla de queso y huevos. Por eso, después de ver este pastel japonés en muchos blogs, especialmente en el libro «Bizcochos» de webos fritos y en la web de María Lunarillos y tras deleitarme con muchas preciosas y sugerentes fotos especialmente en Pinterest, me decidí a hacerlo como propuesta dulce para el reto de Pyrex.

 

Fernando Sec, de Sabor en cristal, ha sido mi contricante en estos retos culinarios organizados por la marca de utensilios de cocina Pyrex. ¡Menudo contricante! Me ha tenido de salto en salto estos últimos días, arrojándome el guante continuamente. ¡Lo que nos hemos reído con «los cuchillos voladores»!  En este #retoculinario, debíamos usar el molde desmoldable metálico de 26 cm de diámetro de Pyrex y Fernando Sec optó por una torta de chocolate y avellanas y yo elegí este maravilloso y delicado pastel japonés.

Así, de entrada, puede parecerte una tarta de queso normal. Pues no lo es. Se funde completamente en la boca haciendo un ruidito como de aire que se disipa tan gracioso y agradable… Quizás no me entiendas cuando te digo que «se deshace en la boca», así que tendrás que ponerte manos a la obra y hacerla. Si te gustan las tartas de queso o las tartas de vaporosas texturas, no debes obviar esta. Hazla y luego me cuentas.

Pastel de queso japonés (el pastel, no el queso)

[icon_list_item icon=’fa-long-arrow-right’ icon_type=’transparent’ icon_color=» icon_top_gradient_background_color=» icon_border_color=’undefined’ title=» title_color=» title_size=»] INGREDIENTES (para 8 porciones):

  • 400 g de queso de untar o crema
  • 6 huevos medianos
  • 150 g de azúcar blanquilla
  • 100 g de leche
  • 50 g de mantequilla
  • 60 g de harina de repostería
  • 20 g de harina de millo o maíz
  • 2 cucharadas de zumo de limón (el sustituto natural para el cremor tártaro, que yo no suelo usar en mis recetas)
  • un pizquito de sal marina fina
  • azúcar glass

 

[icon_list_item icon=’fa-long-arrow-right’ icon_type=’transparent’ icon_color=» icon_top_gradient_background_color=» icon_border_color=’undefined’ title=» title_color=» title_size=»] ELABORACIÓN: (yo lo hice en un molde de 26 cm)

1º) Bate el queso con la mantequilla hasta que esté como si fuera pomada. Vierte la leche un poco caliente y sigue batiendo a velocidad más bien baja. Añade las yemas de los huevos y mézclalas, batiendo sin excesiva velocidad. Incorpora las harinas tamizadas y mezcla hasta que no quede grumo alguno.

2º) Separa las yemas de las claras. Monta las claras con un poco de sal y el azúcar. Cuando estén totalmente montadas, añade el zumo de limón y bate un poco más.

3º) Introduce las claras montadas en la mezcla del queso y las yemas de huevo de tres veces, mezclando suavemente, con movimientos envolventes.

4º) Engrasa y enharina un molde desmoldable y/o cubre el fondo con papel de hornear (yo lo hago). Vierte la mezcla dentro del molde, levántalo y golpéalo suavemente sobre la encimera a fin de nivelarlo y evitar burbujas de aire.

5º) Hornea a 150ºC con calor arriba y abajo, pero sin aire, durante unos 65-70 minutos. Puede cocerse al baño maría durante más o menos el mismo tiempo. Antes de sacarlo del horno, comprueba con un palillo que está totalmente hecho (cuando el palillo salga completamente seco y sin restos). Sácalo del horno y espera a que se enfría por completo antes de desmoldar.

6º) Cuando vayas a servirlo, espolvoréalo con azúcar glass.

A tener en cuenta:
  • Es una tarta de queso muy vaporosa y delicada. Se hace al baño maría y/o a temperatura baja del horno y, evidentemente, sin aire que pueda impedirle consolidarse de manera correcta.

 

  • Las recetas de María Lunarillos y Su, de webos fritos, llevan cremor tártaro para estabilizar las claras montadas y que el pastel salga muy ligero. Yo no lo uso, sino que lo sustituyo por un ácido que cumple la misma función de estabilización: el zumo de limón. El resultado en mi pastel es exactamente el mismo y no tengo que ir a buscar un aditivo que no me gusta usar. Pero cada uno es libre de decidir qué prefiere emplear.

 

  • Puede parecerte una tarta de queso al horno, pero ya te digo que la textura no es de tarta de queso al uso. Su textura es sumamente ligera, llena de aire que hace que se funda en la boca. Nunca me comí una tarta de queso tan deliciosa. Me fascinó su textura.

 

Valoración del molde desmoldable de 26 cm de diámetro de Pyrex:
  • Forré el fondo del molde con papel sulfurizado, pero me olvidé de engrasarlo y enharinarlo (me di cuenta cuando ya había vertido la mitad de la mezcla). A pesar del olvido, que podía haber sido catastrófico, desmoldé la tarta perfectamente, sin esfuerzos de ninguna clase. Me bastó pasar un palillo por su circunferencia y… Voilà! ¡Premio para el desmoldado!
  • Material suave al tacto.
  • Cierre metálico muy seguro, asegurando la estanqueidad.
  • Facilidad de limpieza.
  • Durabilidad en buenas condiciones: de este en concreto no puedo decir nada, pero tengo 3 moldes iguales a este, pero de distintos tamaños y formas y los tengo impecables desde hace al menos 2 años, en el caso de uno de ellos.
  • Pyrex me regaló el molde para proceder con esta prueba, pero, por lo que he investigado, tiene muy buen precio.

 

 

¿Qué…? ¿Te apetece probar un cachito de mi pastel de queso japonés?

 

 

16 Comentarios

  1. Palmira

    Esta versión del pastel japonés de queso :o) me gusta mucho más que la se ve mucho con chocolate blanco… tiene una textura increíble…¡qué hambre me está entrando viendo tus fotos!
    Besos y feliz semana
    palmira

    Responder
    • Laube Leal

      Leí las versiones con chocolate blanco, pero, por un lado, el chocolate blanco y yo no somos amigos y, por otro, ya no es pastel japonés de queso. Te puedo asegurar que la textura no tiene nada que ver.

      Muacccccccccccccccc

      Responder
  2. Loreto

    Riquísimo!!!!! Cómo lo sabía,, jajajaja, con esos ingredientes no podía salir más que esta maravilla de tus manos y tu horno. Y menudo tamaño…, tienes para invitarnos a merendar a unos cuantos. Las fotos…, ay madre…, espectaculares! Un beso grande Laura

    Responder
    • Laube Leal

      La verdad es que salió grandita pero si te digo que no salió de casa, ¿me crees? Marc se vuelve un ogro egoísta y verde con estas cosas. ¡Odia compartirlas! jajajajajaja

      Muchas gracias, Loreto.

      Responder
  3. Sol

    Lo tengo pendiente, a ver si lo hago YA!!!!!! Mientras cojo un cachito del tuyo

    Responder
    • Laube Leal

      Coge antes de que se acabe, pero ya ves que es muy sencilla de hacer y realmente merece la pena.

      Besitossssssssssssss

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  4. Sabor en Cristal

    Oi, oi, oi, oi…
    Esto es algo rozando el porno japones…Por todos los Dioses…. ¡quiero cuarto y mitad!, de ese pedazo de pecado.
    Gruargggg!

    Responder
    • Laube Leal

      Venga, pilla que se acaba! Los japoneses hacen porno? Uffffff, no los imagino. 😛

      🙂

      Responder
    • Laube Leal

      Para ti esto es cose y cantar, Esther.

      Besitossssssssss

      Responder
  5. Sonsi Sánchez Gázquez

    ¿De dónde sacas el tiempo?Me parece perfecto 🙂

    Responder
    • Laube Leal

      jajajajajajajaja Me distribuyo más o menos bien, pero se me quedan tantas cosas sin hacer. 🙁 ¡Necesito más horas o menos energía!

      Besitossssssssss

      Responder
  6. Ana

    umm qué rico, qué ganas de probarlo! unas fotos preciosas Lau!
    Besos

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    • Laube Leal

      Gracias reina. Es muy sencilla, ya ves.
      Muacccccccc

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  7. Patricia Blanco Budia

    Buenísima!!! Me encanta esta tarta!! Tengo que repetirla, jaja!! me has dado antojo!!! Besitos, preciosa!

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