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Por qué cuando necesitas ayuda te resistes a pagar por ella

 

Typical spanish. Esto no se suele ver en otros países en los que si eres electricista no haces trabajos de albañilería. Tú te dedicas a la electricidad y el albañil, a la albañilería. Ni el cliente te lo pide, ni tú te prestas. Cada cual tiene su especialización y eso se respeta. Cada profesional se dedica a su profesión y por ello es bueno en lo que hace. Ni pisa el trabajo de otros profesionales, ni se considera a sí mismo un «incapaz» por no saber realizar todas las tareas que pueden ir apareciendo durante la vida de una persona en general y de un autónomo en particular. En serio… Esto es un agujero negro en la consciencia del españolito medio y, aunque no lo creas y te busques mil excusas para justificarte, es un problema que genera un círculo vicioso muy negativo para ti, para profesionales de otras actividades y para la economía en general. Ahora seguro que estás pensando que actúas así porque no tienes dinero para todo… ¿Y tu tiempo no se merece una mayor consideración? ¿No tienes dinero pero te sobra el tiempo para tareas que nada tienen que ver con tu profesión, con tu dedicación…? ¿Te suena el dicho «el tiempo es oro»?

Te pongo en situación. Imagina que…

…tienes una tienda de objetos para mascotas en una calle pequeñita, pero bien situada del centro de la ciudad. Tienes muy buena clientela y cada vez más gente entra y compra en tu tienda. Llega la época de liquidar los trimestrales. Seguro que quieres hacértelos tú mismo, porque tan difícil no debe ser, ¿verdad? Ya te has ahorrado a un profesional. ¡Asesor fiscal, fuera! La tienda se ha quedado desfasadilla estéticamente y necesita un cambio. Como te encanta la decoración, te pones a ello. Si entra un cliente mientras estás colocando unos cuadros, que espere un poquito que enseguida le atiendes. Otro profesional ahorrado. ¡Quién necesita decoradores! El fluorescente de la entrada está funcionando mal y le da por apagarse y encenderse continuamente. A ver si tu primo, que estudia para arquitecto técnico, puede venir algún día y así no llamas a un electricista. ¡Son tan caros! Quieres hacer una promoción de tu tienda en las redes sociales y que aparezca en las búsquedas de Google. ¡Eso aprendes a hacerlo tú con un par de tutoriales! A ver si encuentras una tarde en la que no entre mucha gente en la tienda… ¡Mira que hay gente boba que llama a un experto para esto! Y así sucesivamente… Es cierto que te has ahorrado a un montón de profesionales y, en consecuencia, tener que pagarles sus servicios, porque tienen la mala suerte de querer comer, mantener a sus familias, pagar sus casas, etc. Pero… ¿Y cuánto tiempo has perdido? ¿Cuánto tiempo has dejado de dedicar a tus clientes y a tu negocio en sí? ¿Alguien te ha explicado que existen los gastos deducibles? ¿Te has parado a pensar en qué pasaría si tus clientes encontrasen tutoriales para hacer los objetos que tú vendes en tu tienda…? ¡Menudo ahorro para ellos!

Como ves, querer hacerlo todo no es una cuestión baladí. No te afecta solo a ti. Se convierte en un círculo vicioso muy pernicioso para todos: tú dejas de atender convenientemente tu negocio porque quieres controlarlo y hacerlo todo. No compras servicios a profesionales de otros sectores y ellos, probablemente, no contratarán tus servicios ni comprarán tus productos. Al final, la economía del barrio, de la ciudad y del país se va resintiendo, los negocios van cerrando y llegan las recesiones… Evidentemente unos tienen más responsabilidad que otros, pero todos ponemos uno o dos granitos de arena en que las cosas no vayan bien.

Todo esto que te cuento y que parece un sermón también debo aplicármelo a mí misma en varios aspectos. No obstante, lo que quería decirte es que hagas tu trabajo lo mejor que puedas y sepas. Pero párate, piensa y no pretendas querer controlar tareas y actividades que no te corresponden o para las que no te has preparado. Da valor al tiempo del que dispones. Aprende a pedir ayuda a otros profesionales y aplícate en valorar el trabajo que desempeñan. Paga por el buen servicio, igual que quieres que otros paguen por el que tú das. Si quieres que te consideren, considera a los demás.

En resumidas cuentas y en lo que a mí concierne, esta web existe porque yo la imaginé. Yo me empeñé en desarrollar unas actividades, en prestar unos servicios que me apasionan y se me dan bien. Sin embargo, no podría haber iniciado ese camino sin la ayuda de profesionales de otros sectores que quiero poner en valor aquí y ahora, porque gracias a ellos Laube Leal es una realidad.

Meisi: indiscutiblemente una gran profesional del diseño web y del blogging. No sé qué habría hecho sin ella. Me dio el empujoncito que me faltaba para crear mi web. Meisi sabe lo que hace y llevará a buen puerto cualquier proyecto de web o blog que quieras emprender.

Mortiz: artista de los pies a la cabeza. Yo quería un logo más cercano al dibujo o la pintura que al diseño gráfico. Tenía la idea en la cabeza, pero fue Mina Ortiz la que consiguió convertirlo en realidad y me ayudó con las paletas de colores. Ella es capaz de pintar murales, diseñar estampados, hacer logos, caricaturas o lo que se tercie. Dibujante, pintora, diseñadora gráfica… ¡Una artista con una sensibilidad especial! 

Para que nuestros negocios funcionen, debemos invertir en ellos: nuestro tiempo, nuestro esfuerzo, nuestras capacidades y nuestro dinero.

 

18 Comments
  • Victoria Casas
    Posted at 09:57h, 12 mayo Responder

    ¡Absolutamente de acuerdo! sin mas comentarios

  • Patricia Blanco Budia
    Posted at 15:21h, 12 mayo Responder

    Fantástico. Laura, no se puede decir más claro. Besitos, preciosa.

  • Manuel Santana Ramos
    Posted at 16:33h, 12 mayo Responder

    Cuanta razón llevas, Laura.
    Cuánto tiempo ahorrado si cada uno se centrara en hacer su trabajo y el resto a los demás.
    Yo también lo sufro en la tienda cuando llega el típico «enterado de la caja del agua» que sabe más de muebles que nadie y se pone a aconsejar a su pariente, amigo o cuñado, en lugar de dejarnos a los profesionales hacer nuestro trabajo.
    Estoy por recomendar tus servicios de escritura a unos cuantos que yo me sé 😀

    Un abrazo.

    • Laube Leal
      Posted at 18:13h, 12 mayo Responder

      Yo creo que todo funcionaría mejor. La especialización es lo que ayuda al ser humano a mejorar y evolucionar. Si todo lo que hacemos es mediocre, ¿cómo daremos el siguiente salto cualitativo?

      En cuanto a mis servicios de escritura… El problemilla es que normalmente no se es consciente de que no se escribe bien y, en consecuencia, si no se sabe que algo se hace mal, ¿cómo acudes a que alguien te ayude? La pescadilla que se muerde la cola.

      Gracias por pasarte a comentar, Manolo. 🙂 🙂 🙂

  • Mina Ortiz
    Posted at 19:43h, 12 mayo Responder

    Esto es una verdad como un templo Laura y que yo igual me las tendría que aplicar en algunas cosillas, no en todas, gracias a Dios…
    Y por la parte que me toca, mil gracias siempre por contar conmigo…

    Como siempre, fantástico post…

    Muackissss

    • Laube Leal
      Posted at 09:36h, 16 mayo Responder

      ¿Cómo no iba a contar contigo? Siempre, Mina.
      🙂

  • Silvia
    Posted at 22:49h, 12 mayo Responder

    Una verdad a todas luces y si cambiamos lo de «españolito medio» por «argentino de viveza criolla mal entendida» el post aplica con suma exactitud también por estas latitudes.
    Me es inevitable pensar esto mismo en los términos de mi trabajo que es la corrección literaria. No hay editorial que no crea que con simplemente contratar a alguien con «conocimiento avanzados de gramática español» tiene resuelto el problema. Así están las cosas y me atrevo a decir que es en lo medios de comunicación donde más se nota este recorte presupuestario, que no solo afecta a un grupo considerable de profesionales, sino además a la profunda y armónica riqueza de nuestra lograda lengua castellana.
    Bs., mi querida Lau.

    • Laube Leal
      Posted at 09:41h, 16 mayo Responder

      Creo que, desgraciadamente, los españoles exportaron sus peores calificativos y por eso hoy en muchas partes del mundo se aprecian fallos similares. Por suerte nos une una lengua preciosa y rica. No todo iba a ser malo malísimo, ¿verdad?

      No sabía que te dedicabas a la corrección literaria. ¡Qué trabajo más lindo! Aunque tienes razón en lo que dices sobre las editoriales. También lo hace la prensa con sus reporteros y fotógrafos. Se ha sustituido al profesional por cualquiera que tiene algunos conocimientos y, sobre todo, que cueste muchísimo menos. Es la Ley de la Jungla, querida. Así estamos.

      Por cierto, lo de argentino de viveza criolla mal entendida me lo guardo. Desconocía ese giro y me ha gustado.

      Besitos, Silvia.

  • Teresa
    Posted at 11:28h, 13 mayo Responder

    Toda la razón te doy, ya quisiera saber hacer de todo, pero no es lo mismo apañarte durante un momento puntual que arreglar el tema de raíz, por eso siempre recurro a profesionales, que para eso se lo han currado!!
    Como siempre un buen post!!
    Besotesss

    • Laube Leal
      Posted at 09:45h, 16 mayo Responder

      Lo que dices es totalmente cierto. Una puede no tener para pagar a un profesional en un momento dado. Nos pasa a todos y, como bien has identificado, no es a lo que yo me refiero en este post. No poder en un momento es una cosa y no querer recurrir a profesionales porque mejor lo hago yo o el chapuzas de mi primo es otra. A esta última es a la que yo me refiero y, por desgracia, abunda muchísimo, aunque muchos se quieran autoengañar diciendo que es una pura cuestión de falta de dinero. Por más que lo repitan como un mantra no cuela.

      Gracias Tere. 🙂

  • Carmen
    Posted at 22:16h, 13 mayo Responder

    Muy bien,Laura, no me voy a repetir…… Eres una artista!!!!
    Un fuerte abrazo.

    • Laube Leal
      Posted at 09:47h, 16 mayo Responder

      Muchas gracias, Carmen. Siempre me alegras la mañana.
      Besitos

  • Claudia Briandi
    Posted at 13:21h, 14 mayo Responder

    Ayer cuando comenté en la publicación de facebook y te dije que me costaba mucho pedir ayuda, no había podido leer el post porque no estaba en casa y en el móvil no me cargó la página. No había entendido bien a que te referías con pedir ayuda, no pensé que hablabas de ayuda profesional. Por supuesto estoy totalmente de acuerdo contigo, aunque también debo decirte que lamentablemente, no siempre es posible. Pero si es posible, sin duda, cada uno a lo suyo y trabajamos todos.
    Un beso!!

    • Laube Leal
      Posted at 09:52h, 16 mayo Responder

      Claro, Claudia. Así es. Estamos de acuerdo que no siempre nos llega el dinero para todo, pero yo me refiero a la gente que prefiere pagar tonterías que no le ayudarán en su negocio, ni le solucionarán su avería, antes que recurrir a profesionales, a los que evidentemente hay que pagar por sus servicios. Hay quien no tiene para nada o para muy poco y hay quien tiene un negocio, gana dinero, pero se niega a pagar a profesionales para mejorar dicho negocio o para ponerlo en pie. Todo negocio requiere inversión de un tipo o de otro. A menudo hay que ahorrar para pagar las cosas necesarias. Yo siempre he creído que en España tenemos un problema de falta de prioridades o de confusión de prioridades. Tener un televisor de 60» no es una necesidad en un hogar; que el grifo de la cocina funcione sí lo es. ¿A que sí?
      Besitos Claudia

  • Luis Solera
    Posted at 08:45h, 23 febrero Responder

    Yo sigo esperando al profesional que me ayude a pulir y perfilar mi blog, y oye, que no acaba de llegar, y mira que no se me ocurriría pedirlo como un favor ni nada parecido,..

    • Laube Leal
      Posted at 13:38h, 23 febrero Responder

      Ayyyyy, Luis… Mea culpa. Hablamos por privado.

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