JUDIONES SALTEADOS CON VERDURAS

Judiones, judías, habas, fabes, alubias… Llámalas como quieras, pero cómelas a menudo, porque son un alimento lleno de propiedades maravillosas para el cuerpo humano. En este caso, son unas judías grandotas y muy frescas, pintonas y muy mantecosas. Se mantienen muy enteras, por lo que son geniales para, tras el guisado inicial, saltearlas y llenarlas de sabor.

Sé que hay muchas personas a las que las legumbres les sientan mal, porque les provocan muchos gases, por eso hay que cocinarlas bien y rodearlas de especias que ayudan a impedir las flatulencias, fundamentalmente el comino. En cualquier caso, creo que son tan buen alimento, que podemos perdonarles sus efectos secundarios. ¿A que sí?

Las judías no son solo para el invierno

Las legumbres son relegadas, como regla general, al invierno, a las épocas de frío y recogimiento. Sin embargo, es un error, porque son versátiles y están llenas de posibilidades. No hace falta que cocinemos una fabada con todo su acompañamiento. Tampoco un potaje que nos deje sudando, pero si podemos introducirlas en nuestras ensaladas, hacerlas rehogadas o, como en este caso, salteadas con deliciosas verduras. Tampoco nos limitemos a las judías a la vinagreta, porque te aseguro que cualquier legumbre admite múltiples y riquísimas preparaciones.

Una manera muy sencilla de preparar unas judías grandes y mantecosas, con su toque de guindilla e incluso hierbabuena. ¡Riquísimas!

judiones salteados con verduras

INGREDIENTES (2 personas)

  • 100 g de judiones pintos frescos
  • 1 calabacín negro grande
  • 1 cebolla mediana
  • 1/2 chile rojo fresco
  • 3 dientes de ajo
  • 3 ramas de hierbabuena
  • aceite de oliva virgen extra
  • comino en polvo y en grano
  • pimienta negra recién molida
  • sal marina gruesa
  • un trozo de alga kombu

ELABORACIÓN

1º) Preparar los judiones. Como las judías son muy frescas (recolectadas de la semana anterior), solo hay que ponerlas un par de horas en remojo en agua fría. Tira esa agua, lávalas para retirar parte del almidón que habrán soltado y cuécelas. Cubre las judías con agua (dos dedos por encima). Añade una rama de hierbabuena y el alga kombu. Guísalas a fuego bajo durante 40 minutos. Cuando rompa a hervir la primera vez, añade un vaso de agua fría que rompa ese hervor y «asuste» a las judías, de modo que se ablanden más. Lo ideal es que se cuezan a fuego bajito, para no romper la piel de esta legumbre. Cuando estén tiernas (pero consistente a la mordida), retira el alga kombu y la rama de hierbabuena. Escúrrelas bien y resérvalas.

2º) Saltear previamente las verduras, Pela y pica la cebolla en brunoise. Dórala ligeramente en una sartén con un poco de aceite, comino molido y en grano (al gusto) y sal. Añade los ajos pelados y laminados y, cuando empiecen a soltar su aroma, incorpora el calabacín lavado y en rodajas gorditas, así como el chile en aritos. Cuando el calabacín comience a tomar color y reblandecerse, agrega las judías escurridas y las hojas de una rama de hierbabuena, corrige de sal, espolvorea la pimienta negra y saltea a fuego algo vivo.

3º) Servir. Sirve los judiones salteados con las verduras, añade algunas hojitas de hierbabuena y, si quieres, un poco de pimienta negra.

A tener en cuenta
  • Si prefieres hacer este plato con judías de tarro, no hay problema. Es cierto que lo bueno de este salteado es que las judías son muy mantecosas y están muy enteras (no blanduchas), pero, oye, el tiempo, a veces, es más importante que ser excesivamente tiquismiquis.
  • Yo cuezo las judías como he relatado en el punto segundo de la elaboración, pero si tú tienes otro sistema, aplícalo. Cada maestrillo tiene su librillo.
  • ¿Y alga kombu, para qué? Para que no generes tantos gases. Es un truco que aprendí hace tiempo y, créeme, funciona. No los elimina del todo, pero sí muchos. Además, el alga kombu da un toque yodado y salado estupendo. Otro día compartiré un salteado similar a este, pero con algas. ¡Delicioso!
  • Este salteado lleva chiles, pero no pica. Créeme.
  • ¿Y la hierbabuena…? Pues da un sabor ligero y un aroma maravilloso y fresco. Es sutil, pero los sentidos lo captan.
  • Si te apetece ver otros platos con legumbres, aquí los tienes: mujaddara, judías con bacalao. tabulé de verano, arroz con garbanzos, ensalada de guisantes frescos y cherries

No podrás quejarte de receta sana y de rechupete, ¿verdad? ¡Feliz verano!

2 Comentarios

  1. Ana Cristina (Memorias de una mesa)

    Qué gran receta! Y mi sincera ebhorabuena por tu nueva web. Es una maravilla y muy tú! Abrazos

    Responder
    • Laube Leal

      Muchas gracias, Ana. Yo estoy muy satisfecha con el trabajo y muy feliz porque la opinión de ustedes me resulta muy importante y útil.
      Gracias, de corazón.

      Responder

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